¡Por fin jueves! A tan solo un día del ansiado fin de semana… Hace unos días leí en el blog de tucomadre unos tips para ir a visitar a los bebés recién nacidos, y la verdad que no puedo estar más de acuerdo!! Os los copio a continuación:
Bebé acurrucado
1- Espera a ser invitado: Cuando se acaba de tener un bebé,  el mundo exterior importa bastante poco. Aunque nos cueste creerlo, por muchas ganas de ver al bebé que tengamos, los nuevos padres no están deseando que vayamos a visitarlos. En esas primeras semanas hay muchas novedades, muchos cambios y muchas adaptaciones. Tener visitas inesperadas o sentirse obligado a recibirlas es lo último que quieren los padres. Has esperado muchas semanas para conocer al bebé, bien puedes esperar alguna más.

2-Manda un mensaje: Recibir llamadas cuando se acaba de tener un bebé puede ser molesto, inconveniente o estresante. En esa casa ya no hay horarios normales y aunque llamemos a una hora que nos parece conveniente, no podemos saberlo. ¿Y si han pasado toda la noche despiertos y por fin se han dormido cinco minutos antes de que suene el teléfono? Si cuando te enteras de la noticia, escribes un mensaje dándoles la enhorabuena y diciéndoles que sean ellos los que te digan cuándo puedes ir a verlos dentro de unos días, esos padres te estarán inmensamente agradecidos.

3- No vayas al hospital: Las salas de maternidad de los hospitales deberían prohibir directamente las visitas. Una mujer que acaba de parir en un hospital, está en una situación muy vulnerable. No solo acaba de tener un bebé sino que además está en un hospital donde ella no tiene ninguna autoridad ni privacidad por lo que entre quien entre en su habitación, se tiene que aguantar con esas visitas. Recién parida lo único que quiere una mujer es estar con su bebé y descansar. Además las habitaciones suelen ser compartidas por lo que no solo tienes que soportar (sí, sí, soportar) tus visitas, sino las de los demás.

4- Ayúdales: Una vez invitado a su casa, no te sientes y esperes a que te sirvan el café y las pastas. Se tú el anfitrión, levántate y prepara el café y se insistente. No aceptes un “no,no, deja, ya lo hago yo”. Insiste en que se sienten y ya te apañas tú en la cocina. ¿Que no tienen de nada? Baja a hacer la compra. Con decisión apunta lo que necesiten y haz una visita a la tienda. Tiende la ropa, friega los cacharros y según te vas, bájate la basura. Tu visita será la más recordada de todas. Si no tienes confianza suficiente con esa familia como para hacer estas cosas, quizás no deberías ir hasta que el bebé tenga unos meses…

5- Lleva comida: Tener un bebé es tan cansado… que ni tiempo para cocinar se tiene. Hazles una tortilla, o tu mejor plato. ¿Que no cocinas? Cómprales un pollo asado o una empanada. Te lo agradecerán más que la típica caja de bombones y sus estómagos también.

6- Mantente alejado: Si no te encuentras al 100% no vayas a visitarlos aunque te hayan invitado. Los bebés tienen un sistema inmune muy débil y lo que a ti te afecta un poco, puede tener efectos devastadores en el bebé. Pospón tu visita para cuando estés completamente recuperado.

7- No hagas preguntas: Te contarán todo lo que quieran contarte sin necesidad de que les preguntes. Y lo que no te cuenten probablemente no sea de tu incumbencia.

8- No des consejos: Aunque tengas doce hijos, si no te piden consejo, mejor ahórratelos. Cada uno hacemos las cosas a nuestra manera y tu consejo aparte de ser bastante inútil, puede hacer daño aunque lo des con tu mejor intención.

9- Espera a que te ofrezcan coger al bebé: La única persona a la que el bebé conoce y con la que se siente seguro es su madre. El resto, incluido el padre, son extraños a los que se irá adaptando poco a poco. El bebé no tiene ningún interés en estar en tus brazos así que espera a que te lo den. Si esto no sucede, no te sientas mal. Piensa que estás haciendo lo mejor para ese pequeño. Si tienes la suerte de poder cogerlo unos instantes, siéntete afortunado y no lo acapares. En cuanto notes al bebé inquieto, devuélveselo a la madre (y no al siguiente en la fila).

10- No te olvides del resto: La llegada del nuevo miembro de la familia ha afectado a todos sus miembros. A todos nos gusta que se preocupen por nosotros así que no te olvides de mamá, papá y hermanos. Si hay hermanos mayores en la familia, dedícales solo comentarios positivos como: ¡Vaya hermano mayor que tiene este bebé. Qué suerte ha tenido! o ¡Papá y mamá tienen tanta suerte esta vez que estás tú aquí para ayudar, que cuando naciste tú, no había una hermana mayor tan estupenda! Todos los niños se ven asustados y ensombrecidos por la llegada de un bebé. Evita comentarios que les haga sentir obligados: “Tienes que…”, “ahora ya no…” Y no. Cuando llega un hermano, eso no les convierte en “niños grandes”, siguen teniendo la misma edad que ayer pero sus necesidades de atención posiblemente estén incrementadas. Si llevas un regalo, no te olvides del hermano/s. Al recién nacido le da bastante igual un arrullo más o menos. El hermano mayor te agradecerá infinito que te hayas acordado de él en un momento así.

11- No estés mucho tiempo: Procura que tu visita sea lo más corta posible. Los padres necesitarán el tiempo para otras muchas cosas aunque sea para tumbarse un rato en el salón. Recuerda: ¡Lo bueno, si breve, dos veces bueno!

Hasta la próxima! 😉